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Defienden examen de ingreso a la UNAM

Catedráticos defienden examen de ingreso a la UNAM, en entrevista, señalan que la autonomía de la máxima casa de estudios implica que sea la comunidad universitaria la que decida sus procesos, sus tareas y defina a sus autoridades.

Angélica Cuéllar Vázquez, Pedro Salazar Ugarte y Enrique Graue Wiechers, aspirantes a la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), coincidieron en señalar que la eliminación del examen de ingreso no es una opción viable para la máxima casa de estudios.

Cuéllar Vázquez, directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, dijo que la autonomía universitaria implica que sea la propia comunidad la que defina sus tareas, la forma en que designa a sus autoridades, decida sus líneas de investigación y la manera en que ingresan sus alumnos.

“Estoy de acuerdo en que la educación llegue a más personas (…) no podríamos pensar en que se elimine el examen de admisión, podríamos ofrecer alternativas”, comenta.

Graue Wiechers, quien busca reelegirse como rector, fue determinante sobre la propuesta de eliminar el examen de ingreso: “por supuesto que no. Este año aspiraron más de medio millón de jóvenes”.

Para Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas, “hay que seguir manteniendo los exámenes y las reglas de ingreso. Pero vincular el conocimiento con tecnologías”.

ANGÉLICA CUÉLLAR VÁZQUEZ

“La autonomía se construye a diario”

La universidad debe escoger los procesos con los que elige a sus estudiantes, considera la directora de la FCPyS.

La autonomía universitaria implica que sea la propia comunidad la que defina sus tareas, la forma en que designa a sus autoridades, decida sus líneas de investigación y la manera en la que ingresan sus alumnos. No es mediante la eliminación del proceso de selección a la UNAM ni abarrotando los salones de clase como se puede incrementar la matrícula, asegura la directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), Angélica Cuéllar, aspirante a la Rectoría.

En entrevista con Excélsior, Cuéllar se dice convencida de que en la Junta de Gobierno no influye el hecho de que, por primera vez en la historia de México, un egresado de esa facultad sea Presidente de la República.

La Junta, expresa, prioriza las trayectorias académicas de los aspirantes; su currículum; su proyecto y su conocimiento de la institución.

El último rector del área política fue Pablo González Casanova, entre 1970 y 1972. 47 años después, Angélica Cuéllar aspira a ocupar esa posición y rechaza que tenga alguna liga política con el actual gobierno federal o militancia en algún partido.

Con 39 años de trayectoria académica y su experiencia de tres años al frente de la Facultad de Ciencias Políticas, lo que le ha permitido ir calibrando muchos espacios de la vida universitaria, Cuéllar plantea que la autonomía es un tema toral que se deberá seguir construyendo cotidianamente.

“La autonomía no es algo que está en un decreto, es algo que los universitarios construimos con nuestro esfuerzo, con nuestra ética, con nuestra transparencia y con nuestra vocación de rendición de cuentas. Debemos seguir conservando esta autonomía… pensar si vamos a seguir con este modelo de crecimiento o, quizá, pensar en otros modelos en donde sean el gobierno federal y los estatales los que hagan réplicas de la universidad, eso sería maravilloso”, destaca.

Cuéllar, quien realizó sus estudios de licenciatura, maestría y doctorado en la FCPyS y se asume como hija de la Universidad Nacional, explica que en materia científica, en medio de las restricciones presupuestales que ha impuesto esta administración, también se debe seguir defendiendo la autonomía, si se toma en cuenta que la UNAM produce gran parte de la investigación básica y aplicada de este país.

“El tema tiene que ser seguir defendiendo nuestra autonomía y lo que hacemos, y que todo lo que hacemos aquí es útil para la sociedad”, refiere.

De igual forma, agrega, con absoluta autonomía la universidad deberá escoger sus procesos de selección de estudiantes.

“Yo estoy de acuerdo en que la educación llegue a más personas, es lacerante ver los niveles de desigualad en este país, pero creo que no podríamos pensar en que se elimine el examen de admisión, yo creo que podríamos ofrecer alternativas para que creciera la matrícula, pero no creo que sea abatiendo el examen, porque, además, abates el examen de admisión y ¿dónde recibes a los estudiantes?”, comenta.

Para Cuéllar, las nuevas tecnologías pueden ser una ventana de oportunidad para que la matrícula crezca con calidad y sin una erogación mayor.

La aspirante a la Rectoría concluye que tiene una mirada distinta a los otros académicos que van a competir por gobernar la institución, una mirada de mujer y, también, desde el ámbito de las ciencias sociales.