Querétaro

Fallece Lourdes Ambriz, soprano mexicana a los 64 años

Muere Lourdes Ambriz, soprano mexicana y representante de la lírica mexicana

La soprano Lourdes Ambriz, figura esencial de la lírica mexicana, falleció la tarde del jueves, así lo informó el Instituto Nacional de Bellas Artes y en sus redes sociales.

Figura esencial del arte lírico mexicano, la soprano Lourdes Ambriz falleció ayer en un nosocomio de la Ciudad de México a los 64 años, víctima de cáncer, informaron amigos cercanos e instituciones culturales.

Ampliamente admirada y querida en el medio musical y cultural de México, la cantante tuvo una extensa y prolífica trayectoria, que se inició en 1980, cuando cantó un pequeño papel en la versión de concierto de Don Carlo, de Giuseppe Verdi, con la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Sergio Cárdenas.

Ese debut marcó el inicio de una carrera que se prolongó por más de cuatro décadas y que la llevó a representar el canto mexicano en escenarios de Europa y Estados Unidos, además de encabezar los elencos de algunos de los títulos operísticos más importantes en el país en décadas recientes.

Lourdes Ambriz

Nacida en la Ciudad de México el 20 de julio de 1961, Ambriz poseía un amplio registro vocal y un dominio técnico que le permitieron abordar un repertorio diverso: desde el lied hasta la música barroca y contemporánea, con varios estrenos nacionales. Se distinguió como una de las grandes sopranos mexicanas, primero en la cuerda de coloratura y posteriormente como soprano lírico y lírico-ligero.

La noticia de su deceso provocó hondo pesar en el medio artístico nacional. Su amigo cercano y colaborador, el musicólogo José Octavio Sosa, rememoró cuando la conoció en 1980 y quedó impresionado por su gran capacidad artística y por su profunda calidad humana.

“Trabajamos juntos mucho tiempo, viajamos a festivales y compartimos proyectos. Fue una artista inconmensurable, de las más completas que ha tenido México. Hizo papeles icónicos, como Olympia, en Los cuentos de Hoffmann, o Julieta, en Romeo y Julieta, con Fernando de la Mora”, dijo el investigador a La Jornada.

“Cantaba ópera, oratorio, música barroca, canción francesa y lied. Culta en todos los sentidos, no sólo musicalmente, sino también en la vida y la política. Siempre de buen humor. Como artista deja un vacío enorme, pero como ser humano es aún más difícil de llenar. Fue un privilegio haberla conocido y haber compartido escenario y amistad con ella.”

Banner-Samper-1280x140

Por su parte, el flautista Horacio Franco, también su amigo y colaborador en proyectos artísticos, expresó su consternación: “Estoy en shock, todo el mundo lo está. Sabíamos que estaba delicada, pero aun así su muerte nos tomó por sorpresa. Lourdes estaba en un momento muy importante de su vida creativa, tenía mucho que dar y que compartir. Es una de esas muertes que resultan prematuras porque se encontraba en plena cúspide”.

Tras colocarla en la línea de grandes figuras históricas de la ópera mexicana, como Ángela Peralta, Fanny Anitúa e Irma González, el intérprete destacó además la calidad y versatilidad del legado de la soprano.

“Para mí, la carrera de Lourdes Ambriz fue una de las más importantes del último cuarto del siglo XX y los primeros años del XXI. Conservó siempre intactas sus facultades vocales, cuidó con disciplina su instrumento privilegiado, y fue una extraordinaria música”, sostuvo.

“No era sólo cantante de ópera: incursionó con enorme solvencia en música barroca, medieval, contemporánea, siempre con profesionalismo y profundidad. Fue una intérprete multifacética, de talla mundial, y un ser humano encantador, sencillo y generoso.”

Finalista del concurso Carlo Morelli en 1980 y 1981, Lourdes Ambriz estrenó en México óperas de compositores nacionales: Los visitantes, de Carlos Chávez; Aura, de Mario Lavista; El coyote y el conejo Paso del norte, de Víctor Rasgado; Dunaxii, de Roberto Morales; Malinalli, de Manuel Henríquez Romero, y The Seventh Seed, de Hilda Paredes, por mencionar algunas.

Además de realizar grabaciones e incursionar en el doblaje, se presentó con la mayoría de las orquestas del país, así como con agrupaciones sinfónicas de Estados Unidos, Canadá, Alemania y Venezuela.

Lourdes Ambriz

Fue dirigida por importantes batutas nacionales, como Eduardo Mata, Francisco Savín, Sergio Cárdenas, Enrique Patrón de Rueda, Enrique Arturo Diemecke, Jesús Medina y José Areán, entre otros.

Su vínculo con la Compañía Nacional de Ópera fue constante. En septiembre de 2014 asumió el cargo de subdirectora artística de esa agrupación y entre octubre de 2015 y diciembre de 2017 fue su directora titular.

Entre sus galardones figuran la Medalla Mozart, otorgada en 2006 por la embajada de Austria en México, así como la Medalla Bellas Artes en Música 2023, entregada en agosto del año pasado.

En ocasión de esta ceremonia, efectuada en el Palacio de Bellas Artes, la cantante expresó que ese recinto había sido su casa “toda la vida”. Conmovida, agregó: “Bajo este techo siento que no puedo estar más que agradecida, primero con la vida, con el destino que me ha llevado a través de toda esta increíble aventura que he vivido desde muy jovencita (…) Ha sido una historia llena de regalos hasta llegar a éste (la medalla), que es el mejor de todos”.

 

Lourdes Ambriz, Lourdes Ambriz, Lourdes Ambriz Lourdes Ambriz, Lourdes Ambriz Lourdes Ambriz, Lourdes Ambriz