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México a un año del inicio de la pandemia

 

180000 muertos y 2 millones de mexicanos contagiados a un año de la pandemia.

A finales del 2019 una extraña enfermedad comenzó a propagarse primero en decenas, luego a centenas y después miles en un provincia económica y turista de China. Médicos asombrados, pues se encontraban frente a algo que jamás habían visto, un virus terrible que comenzó a consumir a los habitantes de Wuhan, la ciudad de 11 millones de habitantes, donde en aquel entonces lo que era una neumonía atípica se convertiría un año más tarde en la causa de la muerte de 2 millones de personas en el mundo.

Mientras tanto en México, las celebraciones por el fin de año transcurrían con normalidad todo era alegría y diversión pues los 12 810 kilómetros que separan amos países hacían ver que el ya en ese entonces llamado «Coronavirus» jamás pisaría territorio mexicano.

Inició el 2020, el año 20 del siglo 21, transcurrió enero y los casos de China comenzaron a mudar a partes de Europa, sin embargo, para México los contagios aún se veían lejos y las autoridades todavía no dimensionaban la catástrofe sanitaria que al día de hoy ha cobrado la vida de más de 180000 mexicanos, gran parte de ellos población de la tercera edad.

El 21 de enero del 2020, Estados Unidos reportó su primer caso del denominado SARS COV2, una nueva variante del Coronavirus que en 2002 puso en aprietos a la nación asiática, pero que en aquel entonces parecía que su ferocidad era mucho menor al monstruo con el que el día de hoy continúa lidiando el mundo.

Las alertas comenzaron a encenderse pues países como Italia y Estados Unidos incrementaron casos rápidamente, Italia pasó de tener una semana 60 a 2000, caso similar con Estados Unidos que en menos de 15 días ya tenía más de 4000, sin embargo, el presidente de aquel entonces Donald Trump decidió continuar con las fronteras abiertas y recibir vuelos procedentes de Europa y China, donde el virus comenzó a tener rápidamente su propagación.

Aun teniendo ya casos en Estados Unidos, los mexicanos realizaban su rutina normal, el gobierno exhortaba a la población a no alarmarse pues la pandemia aún se veía lejos.

Hasta que llegó aquel 28 de febrero, fecha en la que un hombre originario de Ciudad de México recién llegado de Italia comenzó a presentar los síntomas de la enfermedad que ya había cobrado alrededor de 1000 víctimas en todo el mundo.

Las alertas se encendieron y comenzó la preocupación, sin embargo y a pesar de saber que el virus estaba llegando al país, las autoridades no cerraron fronteras ni comenzaron a tomar las medidas precautorias para detener rápidamente la propagación, el presidente pedía encomendarse a Santos en lugar de protegerse rápidamente con el uso de la mascarilla como lo hicieron otros países en respuesta al virus, incluso México se tomó el lujo de todavía dar permiso a un festival de música.

El 11 de marzo de 2020, la infestación ya era mundial por lo que la Organización Mundial de la Salud tomó el micrófono no precisamente para dar buenas noticias si no para declarar la pandemia, que hoy un año después sigue vigente.

Tras la declaración de la OMS gobiernos de todo el mundo comenzaron con sus medidas en busca de detener el vasallaje que se avecinaba. México ordenó el cierre de establecimientos y escuelas de inmediato para evitar la propagación del virus a partir del 16 de marzo.

Pero ni el cierre, reducción de aforos, ni la cuarentena implementada por meses podrían detener al monstruo de Wuhan que llegó al país desde marzo pasado infectando a la fecha a más de 2 millones de mexicanos.

Transcurrieron los meses de cuarentena y parecía que la calma volvía, solo que ahora la vida tendría que seguir con el uso de una mascarilla y teniendo que usar gel antibacterial para ir a todos lados, el miedo y la incertidumbre se apoderaban de los mexicanos, pues el virus que en un inició e decía solo afectaba a los que viajaban llegaba a personas que ni siquiera habían salido del país.

Las especulaciones por los contagios seguían a la par de su propagación, y las muertes iban en aumento, dejando a un país que celebra a sus muertos sin la dicha de una despedida decente como se acostumbra en la nación mexicana.

Los esfuerzos en todo el mundo por obtener una vacuna para rápidamente inmunizar a la población y evitar la anticipada catástrofe económica comenzaron en todos los países hasta que por fin se logró, regalando a los mexicanos su regalo de navidad con la llegada de la vacuna a México el 24 de diciembre.

Tal parece que las cosas continuarán por un rato, sin embargo, el panorama parece que puede lucir diferente en los próximos meses, pues la campaña de vacunación emergente en todo el país, así como la caída de casos en México sugiere que la calma pronto llegará.

Un año del encierro, del cambio de vida, pero también de aprendizaje, de lo que sí hay que estar seguros que jamás volverá a ser como antes. Familias enteras que se fueron y otras que se quedaron, personas que se extrañan, pero dejaron grandes lecciones, un gobierno atónito y una sociedad cambiante, pensante y determinante para los años futuro.

Por Noé González El Horizonte foto agencias