Pelosi se retira como líder demócrata en la Cámara de EE.UU.

 

Pelosi anuncia su retirada como líder demócrata en la Cámara Baja de EE.UU.

Nancy Pelosi dijo que mantendrá su escaño en la Cámara de Representantes de EE.UU., pero que no buscará reelección como líder demócrata.

La presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, anunció este jueves su retirada como líder de la formación demócrata en la próxima legislatura.

Nancy Pelosi pasará a la historia no solo por ser la primera mujer en presidir la Cámara Baja, sino también por el temple con que dirigió al Partido Demócrata.

En un emotivo discurso, Pelosi, de 82 años, dijo que mantendrá su escaño, pero que no buscará la reelección como líder demócrata.

No he tenido mayor honor oficial que el de hablar en nombre de los ciudadanos de San Francisco y lo seguiré haciendo como miembro de la Cámara de Representantes, sirviendo al gran estado de California y defendiendo nuestra Constitución, pero no buscaré la reelección al liderazgo”, sostuvo.

La que ha sido la primera y única mujer en presidir Cámara de Representantes en la historia de EE.UU. explicó que, en su opinión, “ya es hora para que una nueva generación lidere el caucus demócrata” del Congreso.

Vestida de blanco como las sufragistas, con la bancada progresista llena y la rival prácticamente vacía, Pelosi agradeció que a partir de enero, cuando se instale el nuevo Congreso surgido de las elecciones de medio mandato del pasado 8 de noviembre, haya “muchos” que quieran asumir esa responsabilidad sobre sus hombros.

En su alocución recordó cuando visitó por primera vez con seis años el edificio del Capitolio: “Nunca pensé que algún día pasaría de ser ama de casa a presidenta de la Cámara Baja”, reconoció.

Su anuncio se produce un día después de que se confirmara que los conservadores han recuperado el control de la Cámara de Representantes al tener asegurados ya 218 de los 435 escaños en liza, el mínimo requerido para gozar de la mayoría.

Bann exhuma

En el Senado, por su parte, los demócratas conservan el poder con la mitad de los 100 asientos y el voto de desempate de la vicepresidenta, Kamala Harris, por lo que a partir de enero el liderazgo del Congreso estará dividido entre ambos partidos.

Todos en el Congreso de EE.UU. saben que Nancy Pelosi tiene nervios de acero. Es capaz de conservar la calma en medio del caos y pasará a la historia no solo por ser la primera mujer en haber presidido la Cámara Baja, sino también por el temple con el que dirigió al Partido Demócrata en momentos tan difíciles como el asalto al Capitolio de 2021.

Pelosi, que lleva dos décadas liderando a los demócratas en la Cámara Baja de EE.UU., había anticipado el pasado 7 de noviembre que el ataque que sufrió su marido a finales de octubre en el domicilio familiar de San Francisco por parte de un hombre que la buscaba a ella iba a influir en la decisión sobre su futuro.

De hecho, en sus palabras de hoy, hizo una dedicatoria a su esposo, Paul Pelosi, por ser “su pilar de apoyo”.

Su sucesión en la Cámara Baja apunta a que pasará al republicano Kevin McCarthy, el candidato de ese partido con más posibilidades.

Nacida en Baltimore (Maryland) y madre de cinco hijos, hizo historia al convertirse en 2007 en la primera mujer en presidir la Cámara de Representantes, un puesto que ocupó hasta que en 2011 los demócratas perdieron su mayoría en ese hemiciclo.

La representante por San Francisco volvió a ser la tercera en la línea sucesoria presidencial, detrás del vicepresidente, al ser reelegida en enero de 2019 como máxima autoridad en el Congreso, un cargo que renovó en 2021 y en el que actualmente se encuentra en su cuarto mandato.

En este tiempo ha marcado su trayectoria su enemistad con el expresidente republicano Donald Trump (2017-2021).

Fue ella quien inició los dos juicios políticos contra él en 2019 por sus presiones a Ucrania para que investigara al exvicepresidente Joe Biden y en 2021 por el asalto al Capitolio del 6 de enero de ese año, de los que fue absuelto.

Pelosi

Liderar bajo presión

La mejor prueba de su carácter son unos videos publicados en octubre que muestran cómo capitaneó la respuesta demócrata al asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.

En esas grabaciones aparece al teléfono con autoridades federales y estatales para desplazar a fuerzas de seguridad y, también, capturan sus intentos para que el Congreso ratificara la victoria de Joe Biden en las elecciones de 2020.

Aquel día la violencia no le tocó directamente, aunque un grupo de asaltantes irrumpieron en su oficina y profirieron amenazas de muerte contra ella. Hace un mes, esas amenazas regresaron a su propia casa.

Un hombre entró en su domicilio familiar en San Francisco al grito de “¿Dónde está Nancy?” -lo mismo que gritaba la turba de simpatizantes del expresidente Donald Trump en el Capitolio- y agredió con un martillo a su marido, Paul Pelosi.

Ella había dicho que ese suceso podía afectar su decisión de seguir o no en la política, y hoy ha comenzado a materializarse con su retirada del liderazgo demócrata.

La resistencia de Pelosi frente a Trump

Pelosi ha tenido que soportar desde hace años virulentos ataques, muchos de tinte machista, contra su persona, su edad (82 años) o su privilegiada situación económica.

Lejos de achantarse, ha demostrado valentía e ingenio, dos cualidades que la convirtieron en el rostro de la resistencia a Trump.

Mientras Trump estaba en la Casa Blanca, Pelosi se convirtió en la demócrata de mayor rango en Washington al ser elegida para presidir la Cámara de Representantes en 2019, tras haber desempeñado esa labor entre 2007 y 2013.

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Con la sabiduría que solo da la experiencia, la política supo ganar a Trump con su propio juego. Famoso se hizo, por ejemplo, el aplauso sarcástico que Pelosi dirigió al entonces presidente en el discurso del estado de la Unión de 2019.

También quedará para los libros de historia el momento en que Pelosi agarró las hojas del discurso que Trump dio ante el Congreso en 2020 y que, con un gesto de desdén, fue rompiendo a una altura suficiente para que lo capturaran las cámaras de televisión.

Pelosi, China y Taiwán

Consciente de su poder, Pelosi no se ha limitado solo al Congreso y ha querido forjarse un legado en la política exterior de Estados Unidos, especialmente en la relación con China.

La líder ha cargado repetidamente contra la política de China hacia el Tíbet, Hong Kong o Taiwán y ha abogado por la liberación de activistas presos.

Ha despertado la ira de China en numerosas ocasiones. En 1991, desplegó junto a otros congresistas una pancarta en la plaza de Tiananmen para honrar a los manifestantes que habían perdido la vida y, este año, hizo un viaje a Taiwán que elevó la tensión entre Pekín y Washington a niveles no vistos en décadas.

La demócrata también ganó fama por su oposición a la guerra de Irak (2003-2011) y es una de las pocas legisladoras que ha viajado a Corea del Norte.

De criar cinco hijos a liderar el Partido Demócrata
Pelosi no se muerde la lengua y, en parte, eso se debe a la infinidad de batallas que ha tenido que luchar como mujer dentro y fuera de su partido, dijo a EFE otra fuente familiarizada con la carrera de la demócrata.

Nacida en 1940 en Baltimore (Maryland), de donde su padre fue alcalde, Pelosi se crió entre las altas esferas, pero solo se volcó en la política cuando sus cinco hijos habían crecido. Llegó al Congreso en 1987 y, entonces, era solo una de las 23 mujeres que ocupaban la Cámara Baja, que tiene 435 escaños.

Con una popularidad creciente anunció en 2002 su deseo de competir por el liderazgo demócrata en la Cámara Baja. Según contó ella misma años después, la respuesta que recibió de sus compañeros de partido fue: “¿Quién ha dicho que puede presentarse?”.

“Me dijeron que no era mi turno y yo les dije bueno, hemos esperado 200 años”, señaló Pelosi, quien acabó siendo la primera mujer en presidir la Cámara Baja.

Fue el inicio de una carrera política a la que hoy ha puesto un punto y aparte de la forma más solemne posible, hablando desde la tribuna del Congreso y ataviada con el broche que sólo se pone para las grandes ocasiones: el del “Cetro de la República”, el bastón de mando de la Cámara de Representantes.

“Es la hora de que una nueva generación lidere el caucus demócrata”, dijo Pelosi, quien no se va del todo porque se queda, de momento, en su escaño.

Con información de EFE